Un verde Lollapalooza 2012: Una revisión de los artistas y prácticas más ecológicas.

El festival que congrega en dos días los artistas de talla mundial más conocidos por jóvenes y no tanto, se dio cita en el Parque O’Higgins, un antiguo pulmón verde de la ciudad de Santiago. Y el espíritu de Lollapaloza es así, verde. Desde la entrada  la presencia de stand de muchos activistas promoviendo el cultivo orgánico, el uso de la bicicleta, el agua como Derecho Humano, entre otras causas nobles, además de los llamativos cargadores solares para celulares con forma de flores, lo dejaba claro.

En medio de un bosque, el escenario y los juegos, desde legos hasta rampas para patinetas, de Kidsapalloza. En todas partes basureros con categorización de residuos y 1.700 voluntarios  de Rock and Reclycle  que recogían las botellas, vasos y otros restos de los no tan ecológicos entusiastas rockanroleros que desperdigaron unas 18, 3 toneladas de basura. De toda esta, mediante la tarea de separación de residuos, pudieron recolectarse 7,5 toneladas  para reciclarse, superando la cifra de 2011, cuando sólo 3,5 toneladas de basura se pudo rescatar para el reciclaje.

Además se habilitó, un jardín al lado de una laguna artificial, lleno de hamacas para el descanso de las esforzadas groupis y fan. El escenario alternativo, en medio de un bosque, además de distintas áreas para  la diversión.

Hoppo! y Bjork, fueron los artistas más verdes de toda la versión de Lollapaloza 2012. El ex vocalista de Café Tacuba, expresó entre canción y canción su repudio ante la falta de visión sustentable de las mineras , que depredan la Tierra dejando una ola de contaminación, enfermedad y pobreza. Recordó lo que sucede con las comunidades en el Valle del Huasco ante la llegada de la minera Barrick Gold, el desastre del agua contaminada desde las napas subterráneas, y el nulo beneficio para estas comunidades, como también el conflicto chileno-mapuche.

Un video un poco movido, pero que muestra la mística del show de Hoppo! “El ocio y gozo, desactivando al negocio”

La hermosísima islandesa, por su parte, dedicó la totalidad de su show a las fuerzas cósmicas de la naturaleza, desde los microorganismos, hasta el perfecto baile de las estrellas. La Tierra como gran protagonista, y la lava como uno de las manifestaciones más fuertes de  vitalidad del tercer planeta, que tiene una historia tan larga, que nuestra exitencia, de seguro es solo una racha de mala suerte, que un día pasará. Ese rojo furioso e incandescente inspiró la frondosa peluca con la que apareció en la imponente puesta en escena, cargada de imágenes psicodélicas, y una máquina para generar rayos, sumamente resguardada que fue una de las delicias de mi hijo, asombrado por tanto despliegue.

La nacional Camila Moreno, no se queda atrás con su mensaje pro planetario, en resguardo de los recursos naturales tan absurdamente explotados. Dirigió un especial mensaje: “No a la termoeléctrica Castilla en Totoral”.

Un excelente evento, que congregó a miles de personas que con un sentido renovado como habitantes de la Tierra esperan de verdad que el futuro sea verde. Espero que estas manifestaciones se multipliquen y que todos nosotros aún fuera de la ondera movida, continuemos difundiendo el mensaje que estos artistas nos entregaron.

fuente: veoverde

El día en que todo coincidió

Este domingo 1 de abril fue el día en que Santiago hizo de escenario para 3 grandes eventos masivos: FIDAE, Lollapalooza y el maratón. Un verdadero desafío para la ciudad, que se llenó de turistas de todo el mundo este fin de semana y que fue puesta a prueba en muchos sentidos.

La disposición geográfica
El maratón cruzaba gran parte de la ciudad, la FIDAE estaba más bien alejada, de todas partes de la ciudad llegaban los fans al Lollapalooza. Un caos de gente agrupada en dos puntos específicos y siguiendo recorridos por partes centrales de Santiago. Gente, gente por todas partes. Por suerte el Parque O’Higgins mantenía “encerrados” a los que lo visitaron para gozar de buena música, y la FIDAE mantuvo hipnotizados a los que fueron hasta el alejado aeropuerto para aprender un poco más sobre la pasión por el vuelo. Suerte porque el atropellador paso de los maratonistas se sintió desde el mismo parque de avenida Matta hasta las alturas de Vitacura, y no dejó indiferente a casi nadie.

Los accesos
Desde el traslado al aeropuerto hasta la micro que no pasaba; el domingo fue un día difícil para moverse. En este caso fue más problemático por las 100 mil personas que se querían mover de allá para acá y vice versa, y por el caos vial que significó el paso de la maratón. La coincidencia de horario entre los que terminaban el maratón y los que salían de sus casa para ir al Lollapalooza le pasó un poco la cuenta al transantiago, que no estaba preparado para los desvíos y los miles que deseaban movilizarse en micro (muchos micreros no estaban al tanto de los cambios en el tránsito). El metro, ajeno a los problemas de la superficie, no pasaba lo suficientemente seguido como para dejar a los Lollapaloozeanos satisfechos, teniendo mucho que esperar hasta 20 minutos por un tren. El horario extendido fue una buena movida, pero los trenes no pasaban tan seguido como deberían haberlo hecho, y muchos de los que se agolparon en las rejas de la estación Parque O’Higgins no pudieron utilizar ese medio de transporte.

¿De quién fue la culpa? No lo sé exactamente. De la intendencia, quizás. En este caso no sirve de mucho apuntar a los culpables, sino tener en cuenta que para la próxima se podría planificar de mejor manera, para que nuestra capital brille con este tipo de eventos, en vez de transformarse en un desorden confuso.

Fuente: Juvenoide

Lollapalooza: El desfile de ¿modas?

Cuando Perry Farrel pensó en Lollapalooza allá en una lejana decada noventera creo que no sólo pensó en crear un festival “inusual  y extraordinario” si no que pensó en crear una experiencia que uniera distintos tipos de música  y  personas.

Todo el concepto de Lollapalooza no se puede separar de lo que es la moda, en los alucinantes 2 días de festival vimos de todo: gente muy cómoda y estilosa, otras que se vestían pensando que nuestro Lolla criollo era un Glastonbury , un par de gringas shuerlocas con bikinis (¡que pucha que envidia que daban!) y muchas, pero muchas chilenas con harta pierna y bototo.

Lo mejor de que ambos días fue sin duda el que mucha gente se atreviera a mostrar aquellas prendas que no muestra en su vida diaria por miedo a que creen que es un ridículo. Como bien decia Queen of Leon en el parque O’higgins: Lollapalooza ES un festival hipster, al menos en Chile y por lo tanto criticar a la gente porque vista como tal es una reverenda estupidez.

Lo que si criticamos es a la gente con falta de tino: A minas usando botas Hunter con 32º o usando maxi faldas que seguramente llegaron negras de tanta mugre. Ídem con la “havaiana” de plástico que dejó a su dueña caminando con tragedia a pata pelada por todo Santiago.  No se puede trabajar así.

Celebramos eso sí al montón de chilenas que se atrevieron a ir viéndose minas pero cómodas. Aplausos y nos vemos el próximo año.

¿Qué opinaron de la moda en Lollapalooza?

Fuente: Juvenoide